DMITRII MODESTOV

Nací en Rusia.

Nací en Rusia.

Estudié en Rusia. Y me apasiona Rusia. Pero, viajar está en mi ADN. Me fascina nuestro planeta. Al viajar, aprendo de sus gentes, de su historia y de sus tradiciones. Lo aprendido, lo traduzco en mis fogones.

Me enamoré de Italia.

Me enamoré de Italia.

¡Quién no! Me enamoré a través de mi primer profesor de cocina, el Chef Giancarlo Viola. Fue él quien me enseñó todas las técnicas habidas y por haber para hacer pasta a la perfección. A Italia he regresado muchísimas veces. En mi última visita pasé una temporada en la bellísima región del Piemonte donde puse a prueba mis habilidades para hacer pasta en Il Centro, un restaurante local de una estrella Michelín.

Llegué a España con mi familia en 2012

Llegué a España con mi familia en 2012

Ferrán Adrià era mi ídolo. Mi intención era aprender de él y poder abrir un nuevo restaurante en Moscú. Llegué demasiado tarde. El Bulli cerraba sus puertas, pero decidí probar en el nuevo restaurante de los hermanos Adriá: “Tickets”. Fue una experiencia inmejorable para un cocinero recién llegado de Rusia que había aprendido de las maravillosas mujeres en su familia. Como lo fue trabajar en tantos otros restaurantes de Barcelona:Hisop, Taverna del Clínic, Rias de Galicia, Espai Kru... La experiencia en todos estos locales se me hizo corta. Quería seguir aprendiendo. Y cuando se presentó la oportunidad de aprender en Arzak, me aferré a ella.

El País Vasco me robó el corazón.

El País Vasco me robó el corazón.

En tan sólo 3 ó 4 meses de vivir y trabajar en el País Vasco, me di cuenta de que San Sebastián era todo lo que había soñado. Una ciudad bella, tranquila con una apreciación especial por la buena gastronomía, por los productos locales de altísima calidad, por los buenos vinos... San Sebastián es la capital gastronómica del planeta y atrae a foodies de todo el mundo. Además, España y el País Vasco me dieron la incomparable oportunidad de trabajar con chefs de renombre internacional como Juan Mari Arzak, Bittor Arginzoniz (Asador Etxebarri), Albert Adriá, Ever Cubilla, y en otros restaurantes con y sin estrellas.

2013

Abandonamos nuestros planes de abrir un negocio en nuestra querida Rusia.

 

Y nos asentamos en nuestro nuevo hogar.

 

Indefinidamente.

Nace Takatak.

Nace Takatak.

A nosotros nos gusta llamarle “Gastrobar Sorpresa” porque nos recuerda a las Matrioskas que dejamos atrás en Rusia. Cada Matrioska que abres, desvela una capa nueva y sorprendente. Takatak es así: Sorprende al entrar por su decoración ecléctica, combinación de elementos rusos y vascos. Por la amabilidad de su equipo. Por la altísima calidad e inventiva de su carta de autor, que cambia a diario. Por sus vinos orgánicos de bodegas locales con las que mantenemos una estrecha relación comercial. Por sus divertidos pintxos...

En Takatak experimento cada día en la cocina...

Chef Dmitrii Modestov

Me gusta jugar con los sabores de mi niñez en Rusia, y la gastronomía de todo el mundo: desde la riqueza de las hierbas frescas, las verduras, los sabores y los aromas de la comida tailandesa e indochina, hasta el refinamiento y la elegancia del sabor umami japonés pero, sobre todo, la cocina del Mediterráneo y del País Vasco, con su amplísimo abanico de productos locales. Todo en Takatak está pensado para sorprender los sentidos del cliente y provocar una reacción inolvidable.

Nuestro objetivo es pasar a formar parte de las listas de los 50 mejores restaurantes del mundo mientras hacemos todo lo posible para que tú te sientas plenamente satisfecho.

 

Esperamos poder conseguirlo.